Cada historia que producimos existe para alcanzar a un niño. A los que tienen de todo y a los que no tienen casi nada. Eso — cada niño alcanzado — es un ONAXIA.
Porque aquí no se vende nada. ONAXIA no es una marca comercial: es el nombre que damos, dentro de nuestra casa, a la razón de todo lo demás.
La obra que lo sostiene — cuentos, fábrica y fundación — vive en FONAXIA, la fundación cuya misión es que ningún niño se quede sin historias con valores. Esta página, con el tiempo, contará lo que la fundación consiga: con dignidad, sin exponer jamás a ningún niño.